Mel Elices: «seguiré luchando por una educación infantil digna para todos»

entrevista a Mel Elices sobre educación infantil

¡Hola! Bienvenidos a mi nueva sección de entrevistas. Aquí os traigo mi primera entrevista para mi blog. Seguramente si estáis dentro de los grupos educativos de Facebook y del mundo educativo conozcáis muy a bien a Mel Elices. Hoy tenemos el placer de hablar con esta gran educadora infantil, redactora digital y coach educativa para educadores infantiles y maestros con un gran corazón. Mel está muy implicada activamente en la etapa de Educación Infantil porque quiere y ama a la infancia.

Merece la pena leer la entrevista porque tiene muchas cosas que aportarnos para poner en práctica en las aulas de educación infantil y consejos para las familias. ¡Deseo que os guste mis queridos educadores infantiles, maestros y familias! (Y a los que nos os dedicáis al mundo educativo también). ¿Os animáis a seguir leyendo? ¡Pues vamos a por ello!

1º Pregunta Juan Miguel:

Antes de comenzar la entrevista, Mel, muchas gracias por concederme el honor de ser la primera entrevista educativa que realizo para mi blog. Es un placer porque me hace mucha ilusión. Sé que eres una educadora de corazón y con vocación, ¿cuándo se despertó esa chispa o esa ilusión de que querías ser educadora?

Respuesta de Mel Elices:

¡Hola, Juanmi! Muchísimas gracias a ti por invitarme a tu casi casi recién estrenado blog. ¡Me hace muchísima ilusión! Pues te voy a decir la verdad: creo que siempre lo he sabido. Cuando era muy peque siempre jugaba con las muñecas a que yo era su maestra. Le decía a mi madre que de mayor quería ser profe, pero de niños pequeños. Como ves, ¡no he cambiado mi opinión!

Cuando terminé bachillerato lo tenía más claro todavía. Quería dar la mejor versión de mí misma a los niños y a sus familias, y a la vez, luchar por una educación infantil más justa, valorada y reconocida. ¡Y en ello estamos todavía! A día de hoy no me arrepiento en absoluto de haber elegido el camino de la educación infantil.

2º Pregunta Juan Miguel:

Se debate en las redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram, etc.), en los colegios, en la calle y en los medios de comunicación que son necesarios cambios en nuestro sistema educativo. ¿Qué piensas tú del Pacto Educativo?

Respuesta de Mel Elices:

Sinceramente, creo que tenemos un sistema educativo desastroso y que se sujeta con pinzas. Cada vez sacan leyes nuevas (que me da a mí que escriben a ciegas) que se alejan totalmente de lo que debería ser la esencia de la educación.  La mayoría de personas que escriben dichas leyes no han estado al pie del cañón, no han estado en un aula de infantil, primaria, secundaria, de bachillerato o universitaria.

No saben lo que significa ser educador, maestro o profesor. Si nunca han tenido una experiencia práctica en un centro educativo (en cualquiera de sus etapas), ¿cómo van a elaborar leyes educativas ajustadas y adaptadas para los estudiantes? En fin, creo que no existe ningún pacto educativo actualmente.

3º Pregunta Juan Miguel:

Hoy sabemos que la Educación Infantil es la “cenicienta” del sistema educativo ¿Qué piensas de la Educación Infantil hoy en día? ¿Qué cambios harías tanto en el primer ciclo como en el segundo?

Respuesta de Mel Elices:

Pues pienso justamente lo que tú has dicho, Juanmi. Que la educación infantil es la cenicienta del sistema educativo. Que está siempre en el último escalón y que a pesar de la importancia que tiene no se valora ni se reconoce esta maravillosa etapa.

Creo que el primer cambio que querría ver es de mentalidad. Mucha gente cree que la educación infantil es una preprimaria, que se prepara a los niños para pasar al siguiente nivel, y se olvidan de que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje.

Posiblemente como maestro de infantil hayas escuchado un montón de veces la siguiente frase: antes de los seis años los niños tienen que aprender a leer y a escribir. ¿Por qué? ¿Por qué antes de los seis años?

Una cosa es que un niño sea curioso e inquieto y quiera aprender movido por el interés y la voluntad propia, y otra muy distinta es atosigar a los niños con conocimientos que quizás todavía no estén preparados para adquirir.

Otra de las cosas que echo en falta es un programa bien elaborado y adaptado de educación emocional (tanto para educadores, maestros, familias y niños). Hoy en día todas las escuelas han incorporado el inglés en todas las aulas (incluso con una metodología nefasta y desastrosa), ¿por qué no se da la misma importancia a la expresión, gestión y reconocimiento de las emociones de la infancia?

También incluiría más talleres y cursos de formación presenciales u online subvencionados para los educadores y maestros infantiles. Hay muy pocas plataformas o formadores que ofrecen cursos gratuitos o muy asequibles para profesionales de la educación. Es una pena que quién hacer un buen curso para seguir avanzando en su carrera académica, tenga que pagarlo de su bolsillo y con pocas ayudas.

Y, por último, me meto en un tema puntiagudo. No puede ser que en las escuelas infantiles haya “educadores y maestros infantiles” que no nunca quisieron serlo y que escogieron estos estudios porque creían que era lo que menos esfuerzo requería. No tienen ninguna vocación, emoción ni pasión por lo que hacen, Juanmi, y transmiten esa actitud negativa a los niños.

Quizás, yo andaría con más ojo y observaría más rigurosamente a los estudiantes de prácticas que quieren convertirse en educadores infantiles. Los tutores de prácticas son los que tienen que decidirlo, y cualquiera no puede desempeñar un trabajo tan vocacional como es ser educador infantil.

4º Pregunta Juan Miguel:

¿Qué piensas de la colaboración entre familia y escuela en el período 0-6?

Respuesta de Mel Elices:

Creo que la colaboración entre familias es fundamental en cualquier etapa. En algunos centros educativos infantiles las familias y los educadores se ven como puros enemigos y no dejan de echarse cosas a la cabeza respectivamente. No se dan cuenta de que están en el mismo barco y que tienen que apoyarse en el camino para conseguir la educación que desean para los peques.

Ver familias, educadores, maestros que colaboran entre sí, que se tienden la mano, que se escuchan, que proponen iniciativas y actividades juntos es una maravilla y es cómo debería ser en todos los centros educativos. Personalmente, creo que, si las familias y los educadores están unidos, todo el recorrido del camino será mejor y más satisfactorio para todos.

5º Pregunta Juan Miguel:

Sé que eres una amante y luchadora por la educadora emocional, ¿cómo se podría incorporar tanto al sistema educativo en general como a cada una de las etapas en particular?

Respuesta de Mel Elices:

Se podría incorporar de muchísimas formas, pero para ello se necesita contar con especialistas para que ayuden a educadores y maestros a llevarlo a cabo. No vale incluirla porque la educación emocional sea la moda (sí, he escuchado esa frase un montón de veces).

Hay centros que han incorporado la educación emocional como una materia más del programa. Algunos dicen que algo es algo, que vamos avanzando. Pero yo no estoy de acuerdo. La educación emocional está presente en cada día y a todas horas. Está presente en los pequeños detalles cotidianos y se debería poder tratar en cualquier momento de la jornada.

Pero cómo te decía, necesitamos profesionales del tema que quieran colaborar con las escuelas y que apoyen a los educadores y maestros infantiles a llevarlo a cabo en sus aulas. Desgraciadamente, en este tema todavía nos queda mucho camino por recorrer, pero yo no pierdo la esperanza de que un día la educación emocional tenga la misma importancia que las matemáticas.

6º Pregunta Juan Miguel:

Me gustaría que me comentaras que te dice esta frase: “El educador o educadora o maestr@ nace o se hace”.

Respuesta de Mel Elices:

¡Vaya frase! Desde luego que da para la reflexión. Desde mi punto de vista creo que las dos cosas. Hay personas que tienen muy claro cuál es su vocación en la vida, pero hay otras que no tanto y no lo saben hasta que viven su primera experiencia en un aula (en las prácticas, vaya). Te pongo un ejemplo: estudié el ciclo superior con una chica que estaba un poco perdida.

Sabía que quería trabajar con niños de alguna forma, pero no sabía muy bien si ser educadora infantil era lo que quería. Disfrutaba muchísimo del ciclo cada día, y en el periodo de observación (el periodo de observación son tres días en los que te vas a una escuela infantil a ver cómo trabajan los educadores y el ambiente) me tocó compartir la experiencia con ella.

Vi la emoción, la ilusión y la pasión en sus ojos desde el primer momento. Al final de primer día me dijo: Mel, ahora sí que lo tengo claro. Ahora sí sé cuál es mi vocación y voy a luchar por ella. Sin embargo, también hay personas que están convencidas de su pasión por la enseñanza y en primer momento de prácticas se dan cuenta de que no es lo suyo y de que se han equivocado.

Lo que está claro es que los educadores y maestros de corazón no dejan de vivir experiencias que les hacen mejorar como personas y como profesionales. Por eso, creo que no hay que dejar de lado nuestro aprendizaje, curiosidad e interés por la educación nunca.

7º Pregunta Juan Miguel:

¿Qué piensas de los másteres educativos que hay en las Universidades españolas tantos presenciales, semipresenciales u online?

Respuesta de Mel Elices:

¿Sinceramente? Creo que hay másteres muy interesantes que ofrecen algunas universidades. ¿El problema? Que no todos los estudiantes ni profesionales de la educación se lo pueden permitir hoy en día y es una lástima. Como te comentaba antes, Juanmi, creo que la buena formación para educadores, maestros y profesores debería ser subvencionada o mucho más asequible.

8º Pregunta Juan Miguel:

¿Qué piensas del uso que hacen los niños de las tablets, móviles, etc., en casa desde edades tempranas?

Respuesta de Mel Elices:

Creo que las familias tienen que tener muchísimo cuidado con ello. Personalmente, creo que el uso de las tablets y móviles es excesivo, pero en edades tempranas da mucho más miedo. Hay familias que no dan importancia al tema, pero es bastante peligroso y preocupante.

Yo, por ejemplo, con ocho años no sabía cómo funcionaba un ordenador ni un móvil. Me pasaba el tiempo libre leyendo, jugando en la calle o jugando con las muñecas. Es cierto, que en el fin de semana jugaba con mi familia un rato a una consola divertida, pero ni de lejos llegaba a un uso excesivo.

Siempre digo que los móviles, las tablets y la tecnología no es el problema, es el uso que hacemos con ella. Por ejemplo, hay plataformas y aplicaciones muy útiles con juegos educativos para áreas concretas que están genial, pero de ahí a pasar horas y horas delante de una pantalla es algo muy distinto.

9º Pregunta Juan Miguel:

¿Qué opinas de las condiciones profesionales y económicas actuales de los educadores infantiles?

Respuesta de Mel Elices:

Como comentábamos antes, la educación infantil es la cenicienta del sistema educativo. ¿Sabes que hay educadores infantiles geniales, de corazón y emocionados con la etapa que llegan a casa llorando porque no pueden más y creen que no están dando la mejor versión de sí mismos? Y llegan así a casa porque no tienen ningún tipo de ayuda, Juanmi. Hay escuelas infantiles que superan la ratio establecida por ley, y hay educadores que trabajan sin educadores de apoyo en ningún momento.

Algunos de estos profesionales se desmotivan cada vez más y pierden la ilusión por la etapa, pero no por culpa de ellos, si no por una pésima y desastrosa gestión por parte de la dirección del centro. El convenio de educadores infantiles no es justo y tampoco muchas de las condiciones que muchos educadores infantiles tienen que vivir a diario. Yo seguiré luchando por una educación infantil digna para todos.

10º Pregunta Juan Miguel:

Para concluir, Mel, ¿qué les dirías al alumnado que quiere estudiar o estudia técnico superior en infantil o el grado de infantil y de primaria? Muchísimas gracias por la entrevista. Ha sido todo un placer tenerte en el blog.

Respuesta de Mel Elices:

Pues les diría a todos lo mismo: si están seguros de querer formar parte del mundo tan maravilloso de la enseñanza, que lo disfruten al máximo. Tanto en los grados como en la carrera, se viven experiencias geniales y muy enriquecedores tanto a nivel personal, académico y profesional.

Les diría que necesitamos gente que quiera cambiar el ritmo de la educación actual. Necesitamos a educadores, maestros y profesores implicados, empáticos, emocionalmente inteligentes y dispuestos a trabajar desde el corazón y la ilusión en el aula.

Pero también les pediría sinceridad y honestidad. ¿A qué me refiero? Pues que si están estudiando el ciclo o el grado y ven que no es lo suyo, que no les gusta o que no les llena, que lo dejen y busquen su verdadera pasión en otra parte. La educación, en ninguna de sus etapas, es un juego.

Muchísimas gracias a ti por invitarme a tu fantástico blog, que sé que va a dar muchísimo que hablar y que debatir.

4 Comments

  1. Muy buenas.
    Me gustó mucho la entrevista y las palabras de mi compañera Mel.
    Yo soy auxiliar en una escuela infantil privada. Me encanta mi trabajo, pero si que llego a casa todos los días pensando que no nos valoran, empezando por muchos padres. Yo cuando están en el período de adaptación, sobretodo cuando son bebes, siempre les digo que nos están dejando lo más importante que tienen y que no nos conocen de nada, que tiene que ser muy duro. Yo no soy mama, pero me cuesta pensar en tener que dejar con alguien extraño a lo que más quiero. Y desgraciadamente creo que no se valora el trabajo en el aula. Trabajo para una franquicia de la cual me encanta la forma de trabajar, siempre con sus pequeñas cositas, pero estoy muy contenta de donde trabajo. Me encanta hacer manualidades para que despues los niños y niñas puedan trabajar con ellas los colores, los tamaños, las formas, las emociones… y la sensacion que tengo cuando uno de mis niños consigue aprender algo nuevo no se puede comparar con nada. Pero cuando tu dices lo que hiciste hoy en clase a sus papás, notas que no le dan la importancia que creo que tiene. La escuela infantil sirve para educar a los niños, enseñarles cosas nuevas cada día, no solo para que queden allí a jugar, les demos de comer y duerman una siesta. Formamos parte de su primer contacto con el aprendizaje y, de muchos, con sus primeras experiencias sensoriales. El cariño que le damos todos los días. Todo. Creo que no estamos para nada valoradas tanto en la calle como económicamente.
    De nosotras dependen a diario de 8 a 21 niños y su bienestar. Que no se caigan y se abran una brecha, que no muerdan al compañero, que no reciban el mordisco, que no se peleen. Y si en algún momento pasa algo de eso, hacerles comprender que no hicieron algo bien y pedirle disculpas al compañero.
    Nosotras enseñamos valores, la gestión y reconocimiento de las emociones, el cariño, psicomotricidad, música, matemáticas, lectoescritura, educación, saber estar en la mesa a la hora de comer, muchas veces enseñamos a comer, a comportarnos en la siesta, control de esfínteres, a quitar el chupete y todo ello acompañado de conceptos y aprendizajes nuevos.
    Y todo esto lo hacemos a diario porque nos encanta nuestro trabajo y es muy gratificante.
    Lo que quizá desanime a la gente sea que no se nos valore como debería. Que a final de mes veas que un auxiliar de dependiente cobre lo mismo que tu, y no quiero quitarle méritos a los dependientes (yo también trabajé de eso y mi madre trabaja en ello), pero nosotros para trabajar de lo que nos gusta con tanta responsabilidad a cargo, 21 vidas en nuestras manos, y digo vidas, porque quién no tiene hoy en día un alérgico o intolerante en clase, con un ciclo superior o una carrera a cuestas, masters, cursos, porque siempre hay que seguir actualizando el curriculum, acaba quemando.

    Creo que no nos valoran lo suficiente.
    Como digo siempre, cada día tenemos lo más importante de muchos en nuestras manos.

    Un saludo.

    • ¡Hola, Leticia! Jo, muchísimas gracias por leer la entrevista y por haber dejado tu comentario. Comparto al cien por cien todo lo que dices. A mí no me entra en la cabeza cómo la educación infantil (y por tanto, a los educadores infantiles) está tan infravalorada. Es una pena que por una mala gestion, poca valoración o reconocimiento muchos educadores infantiles de corazón pierdan la motivación poco a poco. Por cierto, me ha encantado la frase con la que has terminado tu comentario.

      De nuevo gracias por haber leído el post y sobre todo, por ser una educadora de corazón. 🙂

  2. Hola Juan Miguel,

    No conozco a Mel Elices, pero no podría estar más de acuerdo con ella en todo lo que nos cuenta con tanta claridad, se ve que habla desde la experiencia y la vocación. ¡Enhorabuena a los dos por la entrevista tan currada que nos dedicáis!!
    Me gusta en espacial cuando habla de que la educación emocional no es solo es una asignatura, yo diría que es una forma de estar, una actitud que “deben” tener los docentes porque solo así la impregnarán en todas sus actividades, con los alumnos, con los padres…

    Pero por desgracia, en los estudios de magisterio no se enseña a “lidiar” en las aulas con los alumnos. No se trata de conocer el contenido de las materias que tendrán que impartir, sino de saber transmitir y educar como las personas que serán en el futuro. Así que de educación emocional los docentes no hemos aprendido nada, y si lo hemos hecho ha tenido que ser por nuestra cuenta.

    Por otro lado, no creo que falten profesionales preparados para formar a los docentes e implantar en un centro plan de educación emocional que funcione en paralelo a la actividad docente, lo que sucede en mi opinión, es que no están articulados los mecanismos necesarios para dar cabida a esta tarea. No hay recursos económicos específicos, ni tiempo y así es imposible construir el espacio que requiere asumir una educación orientada a valores, a conocerse como persona y a saber relacionarse.

    Ojalá me equivoque, pero yo no soy muy optimista en cuanto a que tengamos en un futuro Plan educativo como es debido, pero de eso sabéis más los docentes y desde luego sois los que tenéis que quejaros.
    Estoy segura que este blog que has empezado dando tan fuerte, es una semillita que despertará conciencias y sobre todo alentará a participar y exponer ideas, porque si hay algo que les sobra a los docentes son las ideas y las buenas intenciones.

    http://www.emocioteca.com
    Un abrazo!

    • ¡Hola, Mercedes! 🙂

      ¡Vaya comentario más inspirador que has dejado en la entrevista! Me ha encantado leerte. Como tú, comparto la idea de que la Educación Emocional es una forma de estar. Si te digo la verdad yo tampoco soy muy optimista en que tengamos en el futuro un pacto educativo de calidad. Desgraciadamente, las leyes están elaboradas por personas que no han pisado un aula en su vida, Mercedes, y así creo que no vamos a avanzar hacia el lugar correcto.

      En fin, ojalá nos equivoquemos, pero no tiene pinta. Y por supuesto, yo también creo que este blog va a dar mucho de qué hablar. Juanmi es un crack de la educación y nos va a hacer reflexionar mucho con sus entradas.

      Un abrazo enorme, Mercedes, y muchísimas gracias por tu comentario. 🙂

Leave Your Reply