No deberíamos dejar que la educación infantil perdiera su esencia
¡Buenas lectores y lectoras! ¿Qué tal estáis? Ya nos vamos acercando al final de curso. Ahora nos espera el fin de semana para descansar y recoger fuerzas para el sprint de los últimos días de curso. Hoy os traigo un post muy personal porque me gustaría reflexionar porque no deberíamos dejar que la Educación Infantil perdiera su esencia, es decir, la importancia que debe tener en el sistema educativo.
Introducción
La sociedad deber ser consciente de que la etapa de Educación Infantil es esencial para que los niños y niñas de estas edades sepan enfrentarse a desafíos en otras etapas educativas y en la vida en general. En esta etapa educativa se forma la personalidad de los niños en todos sus ámbitos del desarrollo.
Hoy en día nos encontramos que la mayoría de la gente tiene una visión muy sesgada de la realidad de esta etapa educativa. La sociedad todavía desconoce el trabajo que hacen los educadores infantiles y los docentes de educación infantil. Incluso compañeros de otras etapas educativas desconocen cómo se trabaja en las aulas de educación infantil. Por eso a los profesionales de etapa educativa les toca dar visibilidad de las buenas prácticas educativas que hacen.
Durante muchos años se ha tenido la creencia de que esta etapa se asociaba a distintos aspectos como: escribir números y letras, recortar, pegar, dibujar, cantar y pintar. Reducir la etapa de educación infantil a estos aspectos, significa tener un gran desconocimiento de esta etapa y, sobre todo, una falta de respeto a los niños de estas edades y a los profesionales que trabajan con ellos.
¿Qué aprenden los niños de educación infantil?
Aprenden a comunicarse de forma verbal y no verbal
Han de adquirir la confianza en sí mismos (por eso en estas edades se empieza a formar el autoconcepto y la autoestima de estos niños) para poder expresarse y dialogar con los demás a lo largo de la jornada escolar. Sobre todo, en las asambleas. Todas las actividades que se realizan en el aula de educación infantil tratan de potenciar la capacidad de escucha, atención y comunicación.
Educación emocional
Los niños a partir de 3 años comienzan a reconocer sus emociones para posteriormente identificarlas en los demás. Además, con la ayuda del adulto comienzan a regularlas para gestionarlas de forma autónoma en educación primaria, comienzan a resolver conflictos de manera autónoma y a respetar las reglas de convivencia en el aula.
Interés por la literatura infantil
Desde la etapa de educación infantil se trata de potenciar el interés y gusto por los libros realizando lecturas en voz alta en clase y acercando los cuentos, poesías, trabalenguas y retahílas a los niños de estas edades.
Lectoescritura y la lógica-matemática
En esta etapa educativa debemos poner en contacto a los niños con en el lenguaje escrito y con el mundo de las letras además de los números y de las cantidades que representan.
Expresión corporal
Actividades de psicomotricidad gruesa y fina y juegos de movimientos corporales para conocer, controlar mejor su cuerpo y prepararlos para iniciarlos en los deportes y en cualquier representación artística.
Interés por el entorno próximo
Se trata de enseñar a los niños para que conozcan los fenómenos naturales y a los seres vivos, al mismo tiempo que aprenden costumbres favorables para cuidar el medio ambiente.
Estimular su creatividad
Se fomentan actividades significativas para que los niños usen su imaginación y la exprese por medio de la música, la escultura, el dibujo, la pintura, el teatro…
Valores
Los niños comienzan a aprender los valores para vivir en sociedad (respeto a uno mismo y a los demás, tolerancia, solidaridad, normas sociales, …). Debemos enseñarles a actuar en base a la empatía, la diversidad o la generosidad.
¿Qué cambios necesita la educación infantil para no perder su esencia?
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La educación emocional debe ser la base de cualquier currículo de educación infantil y debe ser el pilar fundamental sobre el que se debe construir el proceso de enseñanza-aprendizaje siendo el hilo transversal en esta etapa educativa. Las competencias emocionales deben ser el eje de cualquier contenido curricular.
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Adaptar el currículo de educación infantil a los últimos avances en neuroeducación, en psicología y metodologías activas.
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La difusión de buenas prácticas con base científica ya sea desde la psicología o desde la pedagogía.
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El cambio de las aulas cerradas y descontextualizadas a aulas abiertas y contextualizadas al entorno con la participación y colaboración de las familias.
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La educación ambiental debe tener su peso en el currículo de educación infantil por el cambio climático que estamos viviendo hoy en día.
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La bajada de la ratio en ambos ciclos para poder atender al alumnado de manera individualizada y personalizada y, sobre todo, a la diversidad.
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La psicomotricidad debe adquirir más peso y tener más importancia. Por eso es necesario definir todos sus elementos curriculares (objetivos, competencias claves y específicas, saberes básicos, metodología, temporalización y evaluación).
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Definir las funciones del profesorado de apoyo de los docentes de educación para apoyar a la diversidad del alumnado que tenemos en esta etapa educativa.
Conclusión
No debemos olvidar que la etapa de educación infantil tiene identidad propia por el gran valor educativo que tiene. No debe ser una etapa preparatoria para Primaria y tampoco se deberían enseñar competencias ni saberes básicos para los que todavía no están preparados.
Hay que respetar en todo momento las características del alumnado de esta etapa educativa y hay que acompañarlos con respeto, cariño y afecto para desarrollar el máximo de sus competencias.
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-1 Comentario-
¡Buenas tardes!Lo esencial, para mí, de la educación infantil es que es el primer paso de socialización al margen del núcleo familiar y, de ello y su adaptación ,depende su desarrollo en sociedad.
Los valores, actitudes, aptitudes y aprendizaje que adquieren en esa etapa es un trampolín hacia la vida, es esencial.