¿Cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil?
¡Queridos lectores y lectoras! Hoy quiero hablaros de un tema que, desde hace años, me preocupa y me ocupa como maestro de Educación Infantil: cómo inculcar el sentido común desde la etapa de infantil. Puede parecer un concepto abstracto, incluso algo que se da por hecho. Sin embargo, la realidad del aula y del día a día en casa nos demuestra lo contrario: el sentido común no nace, se construye tanto en la familia como en la escuela.
Se construye poco a poco, en lo cotidiano, en cada decisión, en cada conflicto, en cada pregunta y también en cada respuesta que decidimos no dar. Porque inculcar en el sentido común desde la etapa de infantil, no es dar soluciones rápidas, sino acompañar a los niños y niñas en el proceso de pensar, equivocarse, dudar y volver a intentarlo.
Si algo tengo claro tras años en el aula, es que trabajar el sentido común en Infantil no es una opción, sino una necesidad educativa fundamental: ayudarles a comprender el mundo y a situarse en él de forma autónoma, respetuosa y consciente.
¿Qué vamos a ver en esta entrada?
En este recorrido vamos a acercarnos a cómo nace y crece el sentido común en la infancia: su construcción desde lo cotidiano, el papel del adulto, el valor del error, el ejemplo y cómo los niños aprenden a decidir poco a poco. En definitiva, educar con sentido común es acompañar procesos hoy para sembrar personas autónomas mañana.
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¿Cómo es el sentido común en infantil?
Para entender cómo inculcar el sentido común desde la etapa de infantil, primero necesitamos bajarlo a su realidad. En estas edades, el sentido común aparece en situaciones muy concretas:
- Comprender que sus acciones tienen consecuencias: por ejemplo, si tiran el agua, el suelo se moja y alguien puede resbalar.
- Adaptar su conducta a distintos contextos: no se comportan igual en el patio que en la asamblea o en el supermercado.
- Resolver pequeños conflictos con ayuda: como cuando quieren el mismo juguete aprenden a esperar o a turnarse.
- Actuar con cierta lógica en su entorno: por ejemplo, ponerse el abrigo cuando hace frío sin necesidad de recordárselo siempre.
No hablamos de grandes razonamientos, sino de los primeros pasos hacia un pensamiento práctico y autónomo. Por eso, más que buscar respuestas “correctas”, lo importante es acompañarles a entender lo que ocurre y ayudarles a pensar.
Una vez definido qué entendemos por sentido común en la infancia, es momento de detenernos en algo clave: cómo se construye realmente en estas primeras edades.
¿Cómo se construye el sentido común?
Cuando hablamos de cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil, es fundamental recordar, como señala la psicóloga Sara Tarrés, que esta capacidad no es innata, sino que se desarrolla a través de la experiencia y el acompañamiento adulto.
Los niños lo construyen a través de:
- La observación del adulto: por ejemplo, cuando ven a un adulto recoger algo que ha tirado sin enfadarse, aprenden responsabilidad.
- La imitación: por ejemplo, cuando reproducen cómo pedimos perdón o damos las gracias en situaciones reales.
- El ensayo y error: por ejemplo, cuando intentan encajar un puzle, fallan y vuelven a probar hasta conseguirlo.
- La vivencia de situaciones reales: por ejemplo, cuando en el parque negocian turnos en el columpio.
Por tanto, no aprenden por lo que se les dice, sino por lo que viven. Desde aquí, el adulto no es quien da respuestas cerradas, sino quien crea oportunidades para pensar en un clima de calma y seguridad.
Por eso, si queremos avanzar en cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil, es fundamental:
- Plantear preguntas abiertas que inviten a reflexionar: en lugar de decir “eso está mal”, preguntar “¿qué crees que puede pasar si lo hacemos así?”.
- Aprovechar el juego como espacio de aprendizaje: en un juego simbólico de “tienda”, donde deciden qué comprar, cuánto cuesta o cómo organizarse.
- Utilizar cuentos e historias para ayudarles a interpretar el mundo: leyendo un cuento y preguntando “¿tú qué habrías hecho en su lugar?”
Si te interesa profundizar en este enfoque, puedes consultar su artículo completo aquí: https://www.guiainfantil.com/articulos/educacion/aprendizaje/como-inculcar-el-sentido-comun-en-los-ninos/.
Una vez visto cómo se construye el sentido común en la infancia, es momento de detenernos en un aspecto clave: el papel del adulto.
El papel del adulto: acompañar para que piensen
Uno de los errores más habituales cuando nos planteamos cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil es caer en el exceso de control. Queremos evitar que se equivoquen, anticiparnos a todo, dirigir cada conducta, pero, sin darnos cuenta, en ese intento estamos limitando su capacidad de pensar por sí mismos.
El verdadero aprendizaje ocurre cuando el niño y la niña tienen tiempo para parar y reflexionar sobre lo que está pasando, pueden tomar pequeñas decisiones en su día a día y se encuentran con adultos que no solo ordenan, sino que explican y acompañan.
Porque no se trata de hacer por ellos, sino de ayudarles a entender lo que hacen. Cambiar un “haz esto” por un “¿qué crees que puede pasar?” no solo mejora la conducta en ese momento, sino que va mucho más allá: construye pensamiento.
Y construir pensamiento es, precisamente, educar en sentido común.
Una vez que conocemos el papel del adulto, vamos a ver cómo se educa con ejemplo hoy en día.
Educar con el ejemplo hoy en día
Si hay algo esencial en cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil, es entender que no educamos solo con palabras, sino con nuestra manera de comportarnos, en definitiva, de actuar con los niños y las niñas.
Los niños observan constantemente: cómo hablamos, cómo reaccionamos y cómo tratamos a los demás
En esta línea, Richard Greenberg destaca que el sentido común se educa también en lo cotidiano, a través de experiencias reales (por ejemplo: mostrando empatía y respeto en nuestras relaciones, dándoles pequeñas responsabilidades en casa o en el aula y permitiendo que se esfuercen y que se equivoquen.)
Porque cuando un niño participa, se implica y afronta pequeñas dificultades, no solo está aprendiendo habilidades: está empezando a construir su propio criterio.
Una vez resaltada la importancia de educar con el ejemplo hoy en día, vamos a ver cómo ayudar a los niños y niñas a aprender a decidir.
Aprender a decidir: el entrenamiento del sentido común
Otro elemento clave en cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil es la toma de decisiones. Los niños no desarrollarán criterio si no tienen oportunidades reales para decidir.
En la vida cotidiana esto puede trabajarse mediante:
- Elección entre dos opciones: “¿prefieres el cuento de hoy o dibujar antes de la asamblea?”.
- Resolución de pequeños conflictos: cuando dos niños quieren el mismo material y se les invita a buscar una solución juntos.
- Anticipación de consecuencias simples: “si no recogemos ahora, luego no encontraremos el material para jugar”.
Cada decisión, por pequeña que sea, supone un ejercicio de pensamiento, responsabilidad y aprendizaje.
Una vez que tenemos claro que deben aprender a decidir, es fundamental detenernos en algo clave: el valor del aprendizaje.
El valor del error en el aprendizaje
Hablar de cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil implica necesariamente hablar del error. El error no es algo que deba evitarse, sino una parte esencial del proceso de aprendizaje.
Los niños y niñas necesitan equivocarse para:
- Comprender las consecuencias de sus actos: al derramar agua, descubren que el suelo se moja y hay que limpiarlo.
- Ajustar su comportamiento: si ven que al correr dentro del aula pueden chocar y deciden ir más despacio.
- Construir su propio criterio: cuando tras equivocarse al compartir, descubren nuevas formas de hacerlo mejor la próxima vez.
El papel del adulto no es evitar el error, sino acompañarlo desde la calma, ayudando al niño a pensar sobre lo ocurrido y a aprender de ello.
Una vez entendido el valor del error en el aprendizaje, es clave comprender que el entorno del niño influye directamente en cómo piensa y aprende hoy en día.
El entorno que les enseña a pensar y aprender
Por último, para entender cómo inculcar el sentido común desde la etapa de Infantil, es fundamental partir de algo esencial: el entorno es clave para que este proceso pueda darse en un clima de afecto y confianza.
El entorno que ofrecemos al niño y a la niña es lo que le enseña a pensar y aprender. Son dos procesos que se dan de manera simultánea. También es necesario rutinas y hábitos bien instaurados. Es importante establecer límites coherentes con nuestros valores, un lenguaje que da sentido a lo que viven y una verdadera coordinación entre familia y escuela crean la base que necesitan para crecer con seguridad.
Desde esa seguridad es donde realmente se construye el aprendizaje: no en la rapidez de las respuestas, sino en la calma de los procesos.
Porque educar en la etapa de infantil es, sobre todo, esto: acompañarles a pensar hoy. De esta manera, mañana podrán decidir por sí mismos con criterio, autonomía y sentido común.











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