¿Cómo afecta el phubbing a los niños y a los adolescentes?
¡Buenas lectores y lectoras! ¿Qué tal habéis pasado la semana? Espero que genial. Hoy os traigo una nueva entrada de un tema de actualidad que afecta a la sociedad y, sobre todo, a los niños y a los adolescentes. El tema del que voy a hablar es del phubbing.
El phubbing es un fenómeno moderno, estrechamente ligado a la aparición de los teléfonos inteligentes. Los teléfonos inteligentes son capaces de hacer un montón de cosas por nosotros: nos permiten comunicarnos, nos permiten un acceso ilimitado a medios de comunicación e información, nos sirven de GPS, de memoria, podemos jugar a cantidad de juegos y emplear múltiples aplicaciones. Los teléfonos inteligentes cumplen importantes funciones que nos facilitan el día a día, pero esconden muchos peligros.
Por eso en esta entrada definiremos el concepto de phubbing, qué le ocurre a niños y adolescentes, cuáles son sus síntomas, cómo afecta y cómo combatirlo desde casa y desde la escuela.
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¿Qué es el phubbing?
El phubbing es un fenómeno social cada vez más común que dinamita nuestras relaciones sociales y personales con nuestra familia, amigos, pareja y compañeros de trabajo.
El phubbing es la acción de ignorar a otras personas por estar pendientes de las pantallas de nuestros teléfonos móviles. El término viene de la unión de dos términos del inglés: phone (teléfono) y snubbing (ignorar o despreciar a la otra persona).
El phubbing en niños y adolescentes
Ya sabemos que el uso de teléfonos móviles está cada vez más desarrollado entre niños y adolescentes. Estos teléfonos generan una gran seducción entre nuestros niños y les aportan una falsa sensación de compañía y un entretenimiento adictivo, además de ser peligroso.
Muchos son los niños y adolescentes que, aunque estén rodeados de su familia o amigos están ensimismados en las pantallas de sus teléfonos móviles. Los niños y los adolescentes ignoran a los adultos, no escuchan lo que les dicen y lo que aún es peor, este fenómeno se produce incluso cuando están con su grupo de amigos. Esta manera de socializarse de los niños y adolescentes se está transformando cada día más y trae consigo carencias sociales y emocionales.
¿Cuáles son los síntomas para saber si estás haciendo phubbing?
Los síntomas son los siguientes:
- Cuando tu familia o tus amigos te reclaman en un momento determinado y te dicen cualquier cosa y tú siempre contestas: “espera, mando una cosa” o bien “espera que me han escrito”.
- Si nada más recibir una notificación tienes que verla.
- Si prefiere comunicarse contigo un familiar o un amigo a través del teléfono en vez de en persona.
- Que tu familia te diga que tienes un problema con el teléfono, que estás siempre con él en la mano, y tú respondes a la defensiva e incluso te enfadas, puede ser un claro síntoma de adicción.
¿Cómo afecta el phubbing?
El phubbing se ha vuelto un problema en la sociedad actual porque afecta a niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, los adolescentes se llevan la palma. Como sabemos, se trata de la generación que tiene más dependencia presenta hacia el teléfono móvil, hecho que afecta a sus relaciones sociales, familiares y, por supuesto, académicas.
Además, esta conducta, no solo perjudica a quienes reciben el desplante (phubbees), sino que también a los que la practican (phubbers). Las consecuencias de esta práctica son: la falta de interacción con el mundo real, la irritabilidad, el aislamiento social y la falta de empatía.
¿Cómo combatir el phubbing desde casa y desde la escuela?
Hay que empezar desde casa a educar en el uso positivo y responsables de los móviles desde edades tempranas es esencial y en colaboración con la escuela. A continuación, me gustaría dar pautas educativas tanto para casa como para la escuela.
En casa
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Los padres deben dar ejemplo sirviendo como modelos. Es importante que los niños y los adolescentes no lo vean enganchados al móvil, haciendo phubbing a sus hijos y a sus amistades. Es necesario que les transmitan la importancia de escuchar y mirar a la cara a las personas en vez de centrarse únicamente en la pantalla del móvil».
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También habría que generar un clima en casa donde no se tenga la sensación de dependencia constante de la tecnología. Hace falta acordar tiempos y espacios libres de tecnología para todos los miembros de la familia, como las horas de la comida o la cena, guardar los móviles antes de irse a dormir en un lugar determinado, desactivar las notificaciones porque estoy con los demás de mi casa…, todo esto es importante porque genera hábitos y el phubbing es un problema también de hábitos.
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Retrasar tener un móvil cuanto más tiempo mejor porque los expertos han comprobado que los niños y los adolescentes que tienen móvil antes de los 11 años presentan más probabilidad de tener ciertas conductas adictivas.
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Y, por último: acompañar a los hijos de manera activa en temas de pantallas, porque una cosa es poner límites, y otra muy diferente es hablar, aconsejar y dar razones a nuestros hijos sobre la necesidad del uso responsable de las nuevas tecnologías, que esto suele hacerse poco.
En la escuela
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Dar tanta importancia al uso responsable como al uso instrumental de las pantallas. En la época de la pandemia lo importante era el uso instrumental de las pantallas porque era necesario por muchas cosas, pero ahora colaborar con las familias en el uso responsable y el uso positivo de la tecnología dentro del aula.
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Y luego otro tema esencial es que hay que incorporar competencias socioemocionales específicas en el proyecto curricular de los centros y en las programaciones de aula, para enseñar a gestionar mejor la búsqueda de la gratificación inmediata a través del móvil, que es lo que a veces te lleva a hacer phubbing.
Sería necesario que se comenzara a tratar el uso adecuado de Internet y las redes sociales (ciberconvivencia) a nivel curricular, explicando los riesgos que tienen conductas habituales en los ámbitos emocional y psicológico y desarrollando hábitos y habilidades para un uso responsable y saludable de las mismas.
Conclusión
El phubbing es un fenómeno social que puede afectar negativamente nuestras relaciones intrapersonales e interpersonales, pero con conciencia y esfuerzo, podemos contrarrestarlo y promover relaciones más saludables con nosotros mismos, con los niños, con los adolescentes y los adultos.
Y tú, ¿conocías este término? ¡Os leo vuestros comentarios!












-2 Comentarios-
No conocía este término pero sí es cierto que es un problema social que afecta a la sociedad en general no sólo niños sino adultos. Esto nos está llevando a una sociedad individual, ególatra y caprichosa. Hay que hacer uso desde luego pero desde un aspecto responsable y crítico. Las consecuencias ya las tenemos y hay que empezar desde la familia y luego centros educativos a través de talleres de formación.
Gracias Javier por tu comentario y tu aportación! Estoy de acuerdo contigo en todo lo que has expuesto. Somos los adultos los que tenemos que dar ejemplo y ser buenos modelos para niños y adolescentes.