10 consejos para enseñar la gratitud en educación infantil
¡Buenas lectores y lectoras! Espero y deseo que hayáis pasado un buen fin de semana. Hoy quiero cerrar el mes de marzo con una entrada que para mí es esencial porque enseñar la gratitud desde edades tempranas nos hace felices y podemos hacer felices también a las personas que nos rodean (familia, maestros/as, amigos/as y compañeros/de clase).
La gratitud es uno de los valores más universales que mucha gente respeta y valora a la hora educar a los niños y niñas desde edades tempranas. Cuando un niño o una niña aprende a dar las gracias con la ayuda de su familia y maestros le aporta bienestar y reconocimiento no solamente al niño o a la niña que lo da sino también quien lo recibe. Este valor es esencial para su desarrollo social y emocional.
Como todos los demás valores, los adultos (familia o maestros) enseñan la gratitud con el ejemplo, siendo modelos de referencia en la manera de actuar y proceder. Familias apreciadas y estimadas criarán a hijos/as apreciados y estimados con el ejemplo diario.
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¿Cómo enseñar la gratitud en educación infantil?
Hoy en día se enseña y se practica la gratitud de distintas formas y en cualquier momento del día. Ten en cuenta siempre la edad que tenga del niño para educarlo en la gratitud.
A continuación, te doy 10 consejos para que enseñar la gratitud en tu casa o en el colegio:
Los niños también aprenden por observación
Si los niños/as son menores de 3 años no entienden qué significa el concepto de dar las gracias. Para ellos es una repetición de lo que tú le estás pidiendo para hacer feliz a los adultos, pero en algún momento hay que empezar.
El momento de la incorporación al colegio
A partir de los tres años que coincide con la incorporación al colegio ya tienen un concepto más amplio de la gratitud. Aprovecharemos ese momento para enseñarles que cuando damos las gracias es gratuito. No esperamos nada a cambio cuando se pone en práctica.
Enseñar con el ejemplo
Como hemos dicho al principio el ejemplo de gratitud que damos los adultos es fundamental para enseñar este importante valor. Recuerda que los maestros y las familias somos los que enseñamos la gratitud a los niños.
El valor de que los adultos practiquemos la gratitud
Los niños deben aprender a dar las gracias por todo lo que lleva ese acto de agradecer, es decir, por lo que reciben ya sea material y también por los gestos que han tenido con ellos. Por ejemplo: gracias por prepararme el desayuno, la mochila o bien por lavarme la ropa.
La importancia de los pequeños detalles y el valor de las cosas
Es fundamental enseñar la gratitud a los niños por pequeños detalles a sus familiares y maestros y a ellos mismos cuando preparan la mochila, ponen la mesa, hacen los deberes, etc. También es importante ampliar el concepto de gratitud cuando agradecen la familia que tienen, sus maestros, sus amigos, …. Eso le enseñarán a valorar todo lo que tienen.
Reconocer el esfuerzo de los niños cuando practican la gratitud
En la escuela es muy importante que los maestros y las maestras sean ejemplos desde el primer momento reconociendo la ayuda, el apoyo y el esfuerzo de sus alumnos/as las veces que sean necesario.
Los hechos y las palabras ayudan a fomentar la gratitud
Dar las gracias por todas las cosas buenas que les ocurre, estimula a los niños y a las niñas a hacer siempre el bien común con los demás. Debemos enseñar a un niño a ser agradecido no solo con palabras sino también con hechos, gestos y detalles.
La importancia del diálogo antes de ir a la cama
A la hora de dormir antes de ir a la cama, un buen ejercicio diario es dialogar con los niños y preguntarles cuál ha sido el momento del día por lo que más le gustaría agradecer.
Adaptar responsabilidades concretas a los niños
Otra idea es dar responsabilidades a los niños y a las niñas a medida que van creciendo como ordenar y recoger sus juguetes, ayudar a poner la mesa, para que luego ellos se sientan estimados cuando les demos las gracias.
Elaborar tarjetas de agradecimiento en eventos
Otra propuesta sería enseñar a los niños a elaborar tarjetas de agradecimiento personalizadas en su fiesta de cumpleaños, por la presencia de cada familiar o amigo. Podría ser un dibujo o un simple mensaje de gracias.
La gratitud es un valor que nos ayuda a relacionarnos no solamente con nuestro entorno más cercano sino también en la escuela, en las actividades extraescolares y en las fiestas de cumpleaños.
Los niños y las niñas agradecidos/as son más felices y tienen más empatía para reconocer el valor de los actos de los demás.
¿Qué os ha parecido el tema de enseñar gratitud en educación infantil? ¡Os leo en vuestros comentarios!












-1 Comentario-
Desde la infancia, es crucial inculcar en los niños y las niñas esta forma de ver el mundo, puesto que son el futuro y de ellos depende la sociedad del mañana. Agradezco, como ciudadana, que algunos docentes apliquen esta perspectiva y que esta pueda dejar una huella positiva en el alma de los niños y niñas de hoy.
Iniciativas como la tuya nos recuerdan que educar no es solo transmitir conocimientos, sino también formar seres humanos conscientes, empáticos y agradecidos. Me ha parecido especialmente valioso cómo propones acciones concretas para cultivar este valor desde edades tempranas. La gratitud no solo transforma a quien la practica, sino también a quien la recibe. Es un gesto sencillo, pero profundamente poderoso.
«Sembrar gratitud en la infancia es una inversión profunda en la humanidad del mañana»