¿Es necesaria una revolución educativa o un cambio educativo?
¡Queridos lectores y lectoras! Se habla mucho de revolución educativa o cambio educativo. Todos los profesionales relacionados con la educación se cuestionan y se plantean dicha pregunta en las redes sociales, en congresos, seminarios, jornadas, etc.
Para intentar dar respuesta a la cuestión han colaborado en esta entrada los siguientes maestros y maestras de corazón y de a pie de aula: María José Amador (maestra de Primaria), Mari Carmen Sáez (maestra de Infantil) y el profe José (maestro de infantil y primaria). Aunque tú maestro y maestra que trabajas a diario con ilusión, alegría, motivación y en silencio aportas también a la revolución educativa y al cambio educativo.
Podemos decir que esta pregunta abre un debate que puede dar tanto juego como discusión. Todos tenemos claro que la vida, la sociedad donde vivimos y crecemos, la escuela como institución generadora y distribuidora de conocimiento han cambiado y con ellas se han modificado nuestras rutinas, pensamientos, hábitos y situaciones de aprendizaje.
Es normal pensar que todos estos cambios no vengan acompañados de otros que nos permitan estrategias y herramientas para alcanzar la ansiada estabilidad en los anteriores según nos comenta el profesor José Romero. Si aterrizamos en el terreno educativo, es cierto que si hemos cambiado la manera de aprender lo primero que hay que preguntarse es si se ha cambiado la manera de enseñar, que sería el punto de partida donde apoyar todo lo demás.
¿Es necesaria una revolución educativo o un cambio educativo? Maestr@s responden.
María José Amador, maestro de educación primaria
Pregunta:
Después de tu larga experiencia como docente, ¿es necesaria una revolución o un cambio educativo?
Desde hace ya mucho tiempo la educación necesita cambios importantes en todos los niveles para que se adapte a la sociedad que tenemos entre manos.
Si todo avanza ¿Por qué seguimos insistiendo en hacer siempre lo mismo una y otra vez? ¿No nos damos cuenta de que nuestros alumnos van más deprisa y que nos han sobrepasado en el tiempo? Sería lógico que si ya no usamos un coche del S.XIX para viajar, ¿cómo seguimos usando los mismos sistemas de ese siglo para enseñar?
Los cambios, si son continuos, van preparando para una revolución, pero para comenzarlos es necesario salir de la zona de confort y la incertidumbre de esa zona asusta y mucho.
Pregunta:
¿Qué sería necesario para dar el comienzo a esta revolución o cambio educativo?
Para mí, hay cuatro pilares básicos en los que basar estos cambios: la formación del profesorado, la organización del espacio, el cambio metodológico y la figura del maestro. Por supuesto, sin olvidarme de la absurda burocracia que hace que nos olvidemos la mayoría de las veces de lo que es más importante: Las personas.
FORMACIÓN DEL PROFESORADO
Que queremos lo mejor para nuestros alumnos es incuestionable, pero hay que dar soporte a todas las inquietudes y a los intereses de los mismos y, ni que decir tiene, estos alumnos ya no aprenden igual que hace un siglo.
Todos los avances realizados en Neuroeducación y de cómo aprende el cerebro “nos obliga” a replantear nuestro paradigma y nuestra forma de enseñar y para ello hay que formarse. Pero formarse por vocación no por obligación, de esa forma seremos portadores de una educación de calidad y totalmente acorde a sus necesidades.
ORGANIZACIÓN DEL ESPACIO
Otro cambio hacia nuestra revolución, tiene que ver con el espacio físico de nuestras aulas. Está demostrado que juegan un papel muy importante en los aprendizajes. Por ello sería ya un buen momento para hacer de ella un lugar versátil y flexible. Es importante que el alumno pueda estar cómodo y se sienta a gusto sin la rigidez de tiempos pasados.
CAMBIO METODOLÓGICO
Todo esto nos lleva irremediablemente al uso de las metodologías activas en las que el alumno sienta que es el protagonista de su propio aprendizaje. Para ello, hay que proporcionarles experiencias memorables. El asombro tiene que ser el eje donde gire en torno cualquier tarea o actividad. Sólo así “secuestramos” su atención, como dice el gran Chema Lázaro.
Los momentos del aula deben diversificarse, mezclar todo lo que siempre ha funcionado y se ha hecho, pero dándole un matiz más extraordinario. Es por ello, que la creatividad debe ser la primera que entre en una clase y que impregne cada cosa que se hace en ella.
Dentro de estas metodologías activas el Aprendizaje Basado en Proyectos es clave. Mucha gente asocia esta forma de enseñar con el uso de la tecnología y en verdad, no tiene por qué ser así.
Las TICS son importantes, pero no imprescindibles para dotar a tu aula de motivación y de entusiasmo ante el trabajo. Todo gira en torno a un producto final o “explosión del aprendizaje”, como a mí me gusta llamarlo. Para ello nos podemos servir de todo cuanta nuestra imaginación nos permita.
El uso de cuadernos interactivos a través de visual thinkings, proyectos gamificados o incluso proyectos en pensamiento computacional, son recursos que ayudan a que las competencias en nuestros alumnos se multipliquen y sobre todo hacerles ver la utilidad de sus aprendizajes.
Ofrecer movilidad dentro de la clase, proporcionando descansos activos y el uso del juego ya hacen el resto. Todo en conjunto puede hacer de nuestra clase un lugar dinámico y agradable, donde el alumno apenas se dé cuenta de que la hora de irse a casa, ha llegado.
También he de decir, la gran importancia que tiene en todo esto el apoyo de las familias y el ofrecerles un espacio en el aprendizaje de sus hijos. El saber está repartido por toda la sociedad y si cerramos la puerta de nuestra aula a todo lo exterior, estamos limitando muchísimo la formación para la vida de nuestro alumnado.
FIGURA DEL MAESTRO
El pilar básico en este cambio metodológico, para mí, gira en torno no sólo al uso de todo lo explicado anteriormente, sino también a la figura del maestro como guía y potenciador de talentos.
Es necesario ejercer un liderazgo sin que este eclipse la luz de nuestros alumnos. De esta manera pueden creer en ellos y adquirir las competencias necesarias que les puedan llevar a convertirse en personas comprometidas con la sociedad del futuro.
El maestro del cambio debe abrir su corazón y ver más allá de las apariencias. Debe ser la chispa que encienda bonitas emociones y que todos tengan las mismas oportunidades de llegar al final del camino marcado, pero por diferentes rutas.
CONCLUSIÓN
Pues sí, después de un rato escribiendo, me doy cuenta de que todo está en nuestras manos. Por lo tanto, la verdadera revolución está en nosotros. Debemos ser los grandes promotores de esa revolución, transformando nuestras aulas y contagiando el espíritu de que otra educación es posible. Nosotros podemos abrir nuevos horizontes y nuevas experiencias. Sólo así, la revolución no habrá hecho más que empezar.
Aquí podéis leer la entrevista de María José Amador y aquí tenéis su blog
Mari Carmen Sáez, maestra de educación infantil
Pregunta:
Después de tu experiencia como docente en la etapa de infantil, ¿es necesaria una revolución o un cambio educativo en esta etapa educativa?
La etapa de Educación Infantil es la más importante en la vida de un niño. En esta etapa se produce el primer gran desafío cognitivo, afectivo, social y motriz de los alumnos. De esta manera, se constituye la base de todo el aprendizaje intelectual y los cimientos del éxito académico posterior.
La revolución o los cambios educativos que necesita etapa educativa son los siguientes:
CURRICULUM
El currículo que regula esta etapa, es un currículo obsoleto, que lleva desde el año 2008 sin revisión y que no se ajusta a las necesidades. No tiene en cuenta los conocimientos que tanto la psicología como la neuroeducación nos aportan hoy en día sobre la forma de aprender de los pequeños. El paradigma de la sociedad actual hace necesario un cambio en nuestro sistema educativo.
MODELOS DE ÉXITO
Por ello, es necesario implementar modelos de éxito que contribuyan a desarrollar las diferentes inteligencias, potencialidades y capacidades de los alumnos. Podemos hacerlo mediante metodologías activas e inclusivas y estrategias de innovación educativa.
Todo ello, a través de un cambio de actitud y mirada hacia la etapa, y sobre todo hacia lo más importante en todo este cambio: todos y cada uno de los niños y niñas que conforman nuestras aulas.
ORGANIZACIÓN DE LAS AULAS
Es preciso también romper con la idea de aulas cerradas y descontextualizadas. Es imprescindible adaptar nuestro trabajo al contexto en el que se desenvuelven los alumnos. Tenemos que abrir nuestras aulas a la Comunidad Educativa.
Por ello, es necesario la participación y colaboración de las familias. Dice un proverbio africano que “para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Se deberían implementar estrategias de participación y colaboración de las familias en los centros.
Los resultados que produce esta participación son excelentes, tanto a nivel cognitivo, como emocional y social. Además de los vínculos de unión que se establecen entre alumnado y familias y entre familias y profesorado, repercutiendo de manera muy positiva en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
EDUCACIÓN EMOCIONAL
La educación emocional debe ocupar un lugar privilegiado en esta etapa educativa y, por supuesto, debe continuar en las posteriores etapas educativas.
La evidencia demuestra los enormes beneficios (personales y sociales) de la inteligencia emocional. Se ha llegado al convencimiento de que ésta constituye un importante predictor del éxito en la vida de la persona y del bienestar psicológico general.
En los primeros años de vida, los niños poseen una importante plasticidad cerebral, por lo que es en esta etapa donde el aprendizaje es realmente importante para el adecuado desarrollo tanto a nivel cognitivo como afectivo o emocional.
Las competencias emocionales de los niños pequeños son necesarias para conocer sus propias emociones y las de los demás. De esta manera, serán capaces de regular progresivamente sus emociones y expresarlas de manera asertiva. Todo ello, contribuirá a un adecuado desarrollo integral de los pequeños.
Por ello, es vital que se implementen programas de educación emocional de calidad, de manera generalizada, y que no se convierta en algo, que se hace o no, dependiendo del interés, motivación o formación del docente.
PSICOMOTRICIDAD
Por otro lado, la psicomotricidad se convierte en la gran olvidada en muchas aulas de Educación Infantil. La psicomotricidad necesita tener un peso muy importante en el currículo. Es fundamental definir con más claridad objetivos, competencias, metodología y número de sesiones en el horario semanal.
En los primeros años de vida, la psicomotricidad juega un papel fundamental en el desarrollo del niño. Influye directamente sobre el desarrollo intelectual, afectivo y social.
La psicomotricidad favorece la salud física y psíquica del niño. Le ayuda a conocer, controlar y dominar su cuerpo, mejorando su relación y comunicación con el mundo que le rodea. Además, ya está demostrada la importancia de la psicomotricidad en la adquisición de futuras destrezas y habilidades, como, por ejemplo, para el aprendizaje de la lectoescritura.
EL JUEGO
El juego debe ser la metodología dominante en esta etapa, pues el juego es el modo natural de aprendizaje de los niños. A través del juego debemos desarrollar la creatividad, el pensamiento crítico y reflexivo, la curiosidad, la imaginación, la cooperación, el trabajo en equipo, la empatía, el respeto, la solidaridad y otras tantas competencias y valores que son imprescindibles en la sociedad hoy en día.
CONCLUSIÓN
Y no olvidemos, que la etapa de Educación Infantil es una etapa valiosísima por sí misma. Que no la debemos considerar una preparación para Primaria y que no debemos “primarizar” esta etapa con contenidos y competencias para los que todavía no están preparados.
Antes, no es mejor. Respetemos las características de los niños y niñas de esta edad y acompañémosles con cariño y afecto para desarrollar todo su potencial.
Aquí podéis leer la entrevista de Mari Carmen Sáez y aquí tenéis su blog
Jose Romero, maestro de educación infantil y primaria
Pregunta:
Teniendo en cuenta la experiencia educativa que tienes tanto en la etapa de Educación como en la etapa de Educación Primaria, ¿es necesaria una revolución educativa o un cambio educativo?
La evolución es una acumulación lenta y gradual, de cambios cuantitativos. La revolución es un cambio brusco, radical y cualitativo. Ambos van inexorablemente de la mano.
Una evolución, en cualquier aspecto, nos lleva a una revolución de lo establecido. Esa evolución debe ser gradual, constante, sostenida en el tiempo y el pensamiento, evitando las modas y los falsos mitos. Debe consistir en recolocar únicamente lo que ya había, mirar con otros ojos y adaptar lo que tenemos, cogiendo lo mejor de aquello y añadiéndole lo mejor de ese nuevo rol educativo que empieza a anunciarse.
Es la evolución quien prepara y cimienta la revolución y crea el terreno idóneo para que ésta deje de ser una utopía. Es la revolución quien da sentido y forma a esa evolución convirtiéndola en el grupo de cambios y alteraciones que mejoran lo que había.
Pregunta:
¿Qué sería necesario para dar el comienzo a esta revolución o cambio educativo?
En mi opinión, hay tres pilares básicos en los que basar estos cambios: el cambio de mentalidad del maestro, la nueva concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje y el nuevo papel del maestro.
EL CAMBIO DE MENTALIDAD DEL MAESTRO
En esa evolución-revolución educativa y en el cambio de mentalidad, la figura del maestro cobra importancia en grado máximo. No podemos querer enseñar de la misma manera que hace 50 años cuando la manera de aprender no es la misma. El docente ya no es el portador del conocimiento absoluto ni el único medio de transmisión del mismo.
Hoy en día, estamos en el punto álgido de la era digital y expuestos a la sobreestimulación de contenidos a través de miles de medios que nos convierten en la diana perfecta de la falta de pensamiento crítico.
Ahí debe empezar la evolución, en el cambio de paradigma de pensamiento que guía nuestra tarea. Es el momento de introducir CORAZÓN en las aulas, de entender que solo se aprende aquello que EMOCIONA y que, si TOCAS su CORAZÓN, ACTIVARÁS su MENTE…
NUEVA CONCEPCIÓN DEL PROCESO ENSEÑANZA-APRENDIZAJE
No podemos pretender que todos nuestros alumn@s sean matemáticos, médicos, abogados, profesores… tenemos que dejar que sean ellos quienes encuentren esas habilidades intrínsecas que les llevarán el día de mañana a ser grandes profesionales en cualquiera de las ramas laborales que hay o habrá y si buscar que cada uno de ellos y ellas sean FELICES.
No enseñamos solo de cara a una futura estabilidad laboral que encima desconocemos, sino que principalmente deberíamos hacerlo para la VIDA. Porque la MAGIA de enseñar hoy consiste en transformar deberes y obligaciones en placeres y devociones ya que el verdadero aprendizaje nace de la pasión y en ese punto, el maestro@, persona apasionada sabe el TRUCO…
NUEVO PAPEL DEL MAESTRO
En esa nueva concepción del proceso de enseñanza-aprendizaje, el maestro debe guiar, mostrar ese potencial y conseguir que el niñ@, sea consciente de esa capacidad que tiene y buscar la manera de convertirla en algo que le sirva el día de mañana.
Para ello contamos con un poder infinito, super poder incluso, la MIRADA INCONDICIONAL, aquella que un maestr@ dirige a un niñ@ y le infiere capacidades y superpoderes para seguir creciendo y aprendiendo y que le convierten en lo que YA ERA: ÚNICO Y ESPECIAL… Pero ahora, ¡con la confianza de saber, que su maestro, su referente, CREE en ÉL y en sus posibilidades infinitas…!
Pregunta:
¿Qué debemos darle a nuestro alumnado del siglo XXI?
No quiero 28 niñ@s de 10 en cada área, pero si 28 niñ@s con las ideas claras de que esperan y cómo quieren organizar su vida cuando salgan ahí fuera.
Para eso les debemos dotar a nuestro alumnado de:
- El espíritu crítico.
- La capacidad emocional necesaria para enfrentarse al mundo.
- La empatía para gestionar sus emociones y adivinar las de los demás.
- El altruismo para no ser seres egocéntricos y poner al servicio del grupo mis habilidades, algo que hará que yo sea el primero que me enriquezca con las habilidades de los demás y mejore individualmente.
- La perseverancia como motor del cambio, nada se nos regala, todo llega cuando afrontas las cosas de una manera positiva.
- La resiliencia para que cuando veas una piedra en el camino la conviertas en un mirador desde dónde atisbar posibles soluciones.
CONCLUSIÓN
Pero para llegar aquí, para producirse el cambio educativo, lo primero que tenemos que hacer es desmontar la educación actual…Es necesario desaprender primero para volver a aprender… ¡Nosotros nos comprometemos! ¿Y tú?
Aquí podéis leer la entrevista de Jose Romero












-9 Comentarios-
Muy acertada las reflexiones de todos los compañeros. Tenemos que hacer cambios en nosotros mismos para con lo emocional despertar su mente, hacerles más felices y con ello favorecer su aprendizaje. Es muy sencillo, no es tan complejo.
Excelentes reflexiones… Coincido totalmente!!! Felicitaciones por la entrada¡!!! La comparto!!!
Saludos desde Argentina!!!
Gracias Javier!! Seguimos soñando juntos.. Fuerte abrazo
Gracias Mariela.. Seguimos creyendo que #otraeducaciónesposible todos juntos.. Abrazos ❤️
Muchas gracias por compartir nuestras inquietudes. De eso se trata, de que juntos valoremos nuestra labor y transformemos nuestras acciones, porque cada una de ellas cuenta por muy pequeñas que sean. Los cambios son necesarios y para ello nuestra actitud también debe cambiar.
Coincido con todo y ,en particular,con la educaciòn en inteligencia emocional y en la resilencia.
Vivimos en una sociedad en la que solo se habla del número uno,no de los demàs cuando lo esencial,tanto en la educaciòn como en la vida en general,es tener recursos para levantarse siempre y afrontar los tiempos o circunstancias que nos vienen mal dadas.
Muchas gracias por vuestros comentarios y valoración del artículo. Me alegra que cada vez más personas sientan y comprueben que otra educación es posible. El verdadero cambio empieza en uno mismo, así es que entre todos provocaremos el verdadero cambio.
Con maestros y educadores así seguro que el cambio educativo es todo un éxito. Por lo que a mí respecta (la educación infantil), comparto todas las palabras de Mari Carmen. El currículum de esta etapa está obsoleto y olvidado, como si la educación infantil no formarse parte del sistema educativo.
Es vital que la educación emocional ocupe un lugar importante en esta etapa, pero también lo es que los educadores puedan formarse correctamente para aprender herramientas, estrategias y dinámicas para luego aplicarlas de manera natural y auténtica en el aula con los peques y con las familias.
El juego debería ser algo básico en educación infantil. Muchas personas no saben que es una herramienta de aprendizaje increíblemente valiosa. Cuando los niños juegan están descubriendo el mundo, experimentando y relacionándose con los demás. ¿Acaso eso no es importante?
¡Una colaboración estupenda con unos cracks de la educación!
Magnifica entrevista a docentes preocupados y ocupados por nuestro alumnado. Excelente exposición de los cambios a tener en cuenta. Siendo conscientes todos, podemos operar el gran cambio que hace falta en educación. Muchas gracias por esta iniciativa.