Jean Jacques Rousseau y su legado a la educación infantil
¡Buenas lectores y lectoras! Espero que hayáis pasado una feliz semana y disfrutéis de las vacaciones que nos esperan. Hoy os traigo una nueva entrada para la sección de Biografías educativas de un pedagogo que fue el precursor de la Escuela Nueva y de otros pedagogos como Herbart y Dewey. Hablamos de Jean Jacques Rousseau.
¿Quién es Jean Jacques Rousseau?
Rousseau nace en Ginebra el día 28 de junio de 1712. Se quedó huérfano de madre muy temprano, por lo que fue su Isaac Rousseau, su padre, de profesión relojero, el que se encargó de su instrucción. De pequeño, mientras su padre trabajaba, él leía toda clase de libros.
Como consecuencia de una pelea, el padre tiene que huir a Ginebra, dejando a su hijo con unos parientes (tenía 10 años). Poco después entra a trabajar en un taller como aprendiz de grabador. Cambió varias veces de patrón y, al encontrarse muy mal con el último, escapa.
Pasa a Saboya y la viuda madame Warens lo envía a Turín, al instituto de Catecúmenos, de donde Rousseau sale bautizado. Poco después vuelve a Saboya donde está 11 años con Warens, aprovechando este tiempo para realizar estudios.
A los 28 años se dirige a Lyon en calidad de preceptor y luego a París donde conoce a Diderot, Condyllac y otros enciclopedistas. Colabora en la Enciclopedia redactando artículos de música, al mismo tiempo que trabaja como secretario de familias nobles.
Poco tiempo después, por razones muy claras, corta sus relaciones con los enciclopedistas. Es entonces cuando escribe “La nueva Eloísa” (1971), “El Contrato Social” (1972) y “El Emilio” (1972).
La publicación de “El Emilio” provoca la intervención del poder judicial. El Parlamento de París condena la obra y ordena el arresto del autor. Jean Jacques Rousseau escapa a Suiza, pero tanto en Ginebra como en Berna siguen el ejemplo de París. Se marcha poco después a Inglaterra donde convive con el filósofo Hume. Finalmente vuelve a París en el año 1770 y se dedica a escribir música. Muere el 2 de julio de 1778 en Ermenoville.
Post recomendado: La expresión plástica en educación infantil: ¿por qué es tan importante?
¿Cuál es la corriente pedagógica en la que se insertan?
Dada la época en la que vive Rousseau es necesario determinar que gran parte de sus ideas están en un primer momento influenciadas por la Filosofía ilustrada.
Esta filosofía consiste en conjugar la confianza en la razón para llegar al conocimiento, con unos límites dentro de los cuales ésta puede ser útil y fecunda.
En consecuencia, se trata de buscar un equilibrio entre la posición racionalista y la posición empirista.
El interés que se tiene en el hombre determina que los problemas educativos pasen a ocupar el primer plano.
Pretenden modernizar la educación para que ésta llegue el mayor número posible de gente. Pretenden enriquecerla en sus aspectos científicos. Aunque vive en ésta época ilustrada luego rechaza a los ilustrados.
No podemos determinar que pertenezca a ninguna corriente pedagógica toda vez que la Pedagogía no sé habría configurado como ciencia. Lo que sí es cierto, como ya hemos visto, es que lo que se dice y se afirma en “el Emilio” va a influir en el pensamiento de Pestalozzi, de Fröebel, de Herbart, de María Montessori, de Dewey, etc.
¿Cuáles son las ideas principales de su obra?
Como ideas esenciales caben resaltarse las siguientes:
- La regla más importante no “es ganar tiempo sino perderlo”. Se trata no de que el niño y la niña se pierda en el ocio sino de no obstaculizar, perturbar o acelerar el proceso natural de maduración y actividad espontánea.
- El método inactivo es posible porque sólo en la intimidad del niño existe el principio activo. Este despliegue de fuerzas activas es la educación natural.
- Distingue tres tipos de disposiciones (sentido, utilidad y razón). Consideran que maduran de forma espontánea.
- Afirma que la naturaleza humana no se desarrolla si no es mediante experiencias importantes. Por consiguiente, el primer deber del educador es hacerlas posibles casi desde los primeros momentos del lactante.
- La importancia que atribuye a la relación individuo-ambiente no disminuye la relación educador-educando.
- El aprendizaje debe ser intuitivo. Primero se observa, después se pone en práctica.
- Le da una importancia básica y fundamental al trabajo manual (importante para logar tener un oficio).
- Las fases del desarrollo por las que pasan los niños y las niñas no deben hacernos perder de vista la continuidad natural, su unidad sustancial.
- Es necesario conocer lo mejor que se pueda los intereses de cada niño/a y las posibilidades que hay de desarrollarlos.
- Considera el esfuerzo es imprescindible para conseguir aprendizajes verdaderos. Lo que se aprende sin ellos no se acumula verdaderamente. El esfuerzo no es pues incompatible con el interés, antes bien, es un aspecto esencial de éste.
¿Cuáles son las principales implicaciones didácticas de su teoría para la etapa de educación infantil?
Las ideas que desarrolló Rousseau tuvieron repercusión en épocas posteriores, influyeron en la configuración de la Escuela Nueva y determinaron otra forma de hacer educación.
Algunas de sus ideas han llegado a nuestros días y tienen repercusión en las aulas de educación infantil cabe mencionarse:
- Insiste bastante en que lo importante en el proceso de desarrollo no es obstaculizar, perturbar o acelerar ese proceso, sino que éste debe ser natural y mediante una actividad espontánea. Esta idea la expresa en una regla, lo importante “no es ganar tiempo sino perderlo”. Lo que se deduce de esta idea es que el desarrollo es un proceso, que no debemos interrumpirlo y que debemos ayudarle para que se lleve a cabo con garantías de éxito.
- A la consideración que efectúa sobre las disposiciones de los individuos (sentidos y razón) y que maduran de forma espontánea habría que añadir es necesario ayudar al individuo para que esa maduración tenga lugar. Por lo que su idea de la espontaneidad debe ser sustituida por la ayuda asistida al desarrollo (ayuda que ofrecerán la institución escolar a través de sus maestros/as).
- Una idea que ha llegado con absoluta claridad a nuestros días es que para que haya desarrollo y educación se debe partir de la experiencia vivida del niñ@. Por tanto, afirmaba, debe hacerlas posible el educador desde los primeros momentos del lactante.
- Aunque él habla del método inactivo, en el fondo tiene en cuenta el principio de actividad. Cuando considera que la actividad sólo existe en la intimidad del niñ@ y que además existe como principio activo. Al despliegue de esas fuerzas activas es lo que le denomina educación natural.
- La importancia que le da a la relación ambiente-individuo no disminuye la relación maestro-alumno. La idea que tiene de que el preceptor debe orientar y ayudar al educando ha llegado hasta nuestros días de forma nítida, de tal manera que efectivamente el rol del maestro/a hoy es el planificador, proporcionador de materiales, orientador, en suma.
- La idea que tiene de las capacidades y de los intereses es absolutamente actual, ya que hoy se afirma que todo aprendizaje, para que sea significativo, se dice, debe partir de los intereses del niñ@.
- No menos significativo es el que como él afirmaba, es necesario conocer las posibilidades del alumn@. Hoy sabemos que es necesario partir del nivel madurativo si queremos realmente hacer un aprendizaje significativo.
- La concepción que tenía del desarrollo era correcta toda vez que, como él decía, aunque los niños pasen por diferentes fases no se debe olvidar que el proceso es unitario, global y total.
- Finalmente, la teoría que desarrolla sobre el esfuerzo tiene hoy una total vigencia ya que los contenidos que presentemos a nuestros alumnos/as tienen que tener un nivel de exigencia tal que suponga un esfuerzo su asimilación para conectarlos con los esquemas conceptuales que se tienen.
- Este esfuerzo debe ser muy medido para que no suponga una pérdida de tiempo ni rechazo de los contenidos a asimilar.
¡Y hasta aquí la entrada sobre Jean Jacques Rousseau! ¡Si os animáis dejadme en los comentarios lo que os ha parecido esta biografía!












-0 Comentario-