Viajando a mi infancia
¡Hola, lectores y lectoras! Os traigo una sorpresa maravillosa, la entrada de hoy no la voy a escribir yo si no mi hermana Lucía. Ella también es maestra y además autora del fantástico álbum ilustrado El Lince que salvó a los dinosaurios. Se trata de un post… nostálgico y muy bonito en el que habla de la infancia. ¡Os animo muchísimo a leerlo hasta el final!
Una máquina del tiempo a mi infancia
En mi máquina del tiempo, hoy he viajado a mi infancia porque las circunstancias que estamos viviendo han hecho que vuelvan a mi mente los momentos que he pasado con mi familia, los olores a colonia de bebé y el sabor de las galletas de chocolate. Cuando he salido de ella, he ido a mi casa, buscando el calor de mi hogar, pero como soy invisible nadie me ha visto.
Mi hogar
En el salón, estaba mi querida abuela Lucía, contándonos historias a mi hermano y a mí, mientras que mi madre estaba haciendo sus labores con la costura y mi padre leyendo. En la tele echaban mis dibujos favoritos como “Heidi”, “Ulises”, “Flor de los 7 colores”, “Candy, Candy”, “Dragones y mazmorras”, etc. También recuerdo mis programas favoritos “La bola de cristal”, “Barrio Sésamo” y mis pelis favoritas como “La historia interminable” o “Los goonnies”.
En mi habitación, he encontrado mis juguetes: un autobús, el Super Cinexin, el barco de Playmobil, además de aquella radio donde nos grabábamos cantando canciones de Enrique y Ana o de Parchís y, por supuesto, aquella colección de cuentos de “La media lunita” que devorábamos una y otra vez.
Y, por último, allí estaban también, apilados en una estantería, los juegos de mesa: los juegos reunidos, el parchís, la oca, el ajedrez, la baraja de cartas española, el dominó, el quién es quién. ¿Recuerdas los tuyos?
Mi barrio
Luego he salido a la calle, un lugar sin apenas coches, donde se podía correr, saltar a la comba, jugar al elástico, al escondite y a miles de juegos populares que inventábamos. También he pasado por mi colegio, con aquel patio grande donde jugábamos al baloncesto, al fútbol,… y a otros juegos donde primaba el movimiento.
Una vez dentro, he visto a mi seño Julia, que además de enseñarnos a contar con garbancitos y a hacer muchas manualidades, nos daba muchísimo cariño, nos enseñaba valores y las letras gracias a las cuales leeríamos historias fantásticas y viajaríamos a mundos maravillosos que estaban en nuestra imaginación.
El viaje de vuelta de mi infancia
Pero ya es hora de regresar a mi máquina del tiempo y de volver al presente pues hay una frase que dice “Vive el presente sin olvidar el pasado pero siempre mirando hacia el futuro”. No obstante, me traigo muchas cosas del pasado que quiero que perduren en este momento y sigan viviendo entre nosotros.
Porque, aunque es muy importante innovar y adaptarnos a las circunstancias que estamos viviendo, de vez en cuando podemos echar la vista atrás y rescatar lo bueno de aquella época, valores como la amistad, la solidaridad, el respeto a los demás, a la naturaleza y los ratos que pasábamos en familia entre largas conversaciones.
Nuestro presente
La situación que estamos viviendo nos ha hecho rescatar del baúl de los recuerdos aquellos de juegos de mesas, aquellas ratos en familia (aunque algunos serán virtuales), nuestra creatividad. Nos ha hecho pararnos y pensar que íbamos demasiado deprisa, pensando en el futuro sin vivir nuestro presente. Hagamos que nuestros pequeños disfruten igual de la suya, brindándoles nuestra compañía, cariño y comprensión. Mi infancia fue maravillosa. ¿Y la tuya?
Cinco años después
Hoy he vuelto coger la máquina del tiempo y vivido todo lo anterior. El presente de ayer ya es pasado y el de hoy es diferente.
Pero, ¿qué ha cambiado cinco años después de aquel momento en el que escribí el artículo en tiempos de COVID?
Nada. Porque en aquel momento éramos conscientes de las circunstancias y volvimos a recuperar los valores de antaño y los juegos del ayer. Pero ya se nos ha olvidado. La infancia de los pequeños no es como entonces porque no somos los mismos. Le damos la tablet o el móvil a edades tempranas para que estén entretenidos, no tenemos tiempo para contarles un cuento, cantar una canción o jugar al escondite. Vivimos para trabajar y deprisa, nos preocupa más lo material que lo espiritual.
Los niños siguen siendo niños. Entonces, ¿por qué no lo seguimos siendo nosotros y sacamos tiempo para que vivan su infancia como vivimos la nuestra?
Entrada escrita por Lucía Venegas















-13 Comentarios-
¡Qué bonito Lucía! Me has hecho viajar a mi también y a oler esa ropa que tendía mi abuela con olor a detergente de escamas y al sabor de los bocatas de la merienda cuando salíamos a la calle a jugar como locos después de hacer nuestros deberes, Dicen que nunca el pasado fue mejor, pero yo estoy convencida que mi infancia fue fabulosa y que parte de lo que soy se lo debo a ella. Dicen que esta pandemia nos está volviendo nostálgicos, yo creo que no, nos está devolviendo un tiempo para vernos a nosotros mismos y para valorar lo que somos, que ya lo teníamos algo olvidado, Dice Albert Espinosa que “Aprender es perder lo que ganamos” quizás por eso volvemos atrás y descubrimos que fuimos muy felices y quizás no lo sabíamos.
Es bonito recordar esos momentos del pasado que estuvieron llenos de grandes recuerdos y hermosos valores que hoy día escasean en nuestra sociedad.
Muy buena reflexión por tu parte Lucía. Me ha gustado mucho.
Qué ternura!!! Me he emocionado al leer tu entrada Lucía!!! Cuántas veces vamos dejando de lado nuestro pasado para llegar a un futuro que no conocemos… Y hoy… Me has llenado el corazón!! Y eso importa… Felicitaciones!!! Un abrazo fuerte y virtual desde Argentina!!!!!
Qué bonito y emocionante Lucía.. Es todo un reto viajar, ahora más que nunca a momentos pasados anclados en la memoria y que han sido parte de lo que uno es ahora mismo.
Olores, colores, sonidos que forman parte de la banda sonora de nuestras vidas y que nos ayudan a no olvidar nunca quienes somos y de donde venimos.. Es inevitable no zambullirse al leerte en una espiral de imágenes que a modo de película repasa toda una vida junto a las personas que siempre estuvieron, están y estarán.. Película en la que vosotros familia, ya formáis parte del reparto.. Gracias por hacernos soñar a través de la magia de las palabras.. Enhorabuena ♥️♥️
Buenos dìas.
Que melancolìa al leer.
Me identifico muchìsimo con el texto,recuerdos muy gratos me han venido a la cabeza.
Gracias.
Hola a todos!
He decidido escribir un único mensaje y voy a hacerlo por aquí de uno en uno:
MARÍA JOSÉ AMADOR. Muchísimas gracias por tus palabras. Es verdad que hay que vivir el presente e innovar en lo que respecta a la educación pero, como bien pensamos las dos, es bueno echar la vista atrás de vez en cuando y quedarnos con lo bueno que aprendimos y nos ayudó a ser las personas que somos hoy en día, en nuestro caso y en el de muchos otros, MAESTROS DE VOCACIÓN. Un fuerte abrazo y espero que nos conozcamos en persona algún día.
JAVIER VALENCIA. Muchísimas gracias Javier por tu comentario. Me alegro muchísimo de que te haya gustado y que estés de acuerdo conmigo en que tenemos que rescatar esos hermosos valores. Un fuerte abrazo
MARIELA PARMA. Qué lindas palabras Mariela!Mil gracias! Me alegro mucho de que te haya llenado el corazón pues esa era mi ilusión al escribirlo: llegar al corazón de todas las personas y hacerlas recapacitar y ser felices. Otro fuerte abrazo desde España!
JOSÉ ROMERO. Ya te he dado las gracias por Facebook pero lo vuelvo a hacer por aquí con mucho gusto. Mil gracias por tus palabras y me alegro de haceros soñar y seguir luchando por un mundo mejor donde primen los valores. Un abrazo fuerte maestro!
ANTONIO RÍOS. Muchas gracias Antonio! Tú eres parte de nuestra infancia, pues siempre has sido un gran amigo de mi hermano y muy querido por toda nuestra familia, donde me incluyo yo, por supuesto Un fuerte abrazo.
¡Qué entrañable y bonito todo lo que cuentas!❤️ Mi infancia también fue muy feliz, así como tú tan bien la cuentas. ¡Qué felices éramos disfrutando de las pequeñas cosas! Ahora, por desgracia, las echamos de menos. Pero, espero que estos tristes días no se olviden y valoremos más lo que de verdad importa.
Gracias, querida por dejarme viajar en tu máquina del tiempo.
Felicidades Juanmi por contar con una colaboradora tan especial.
Besos a los dos 😘😘😘
Muchísimas gracias mi querida amiga M.J. por tus palabras, me has emocionado ,jeje. Pues sí, ojalá que este confinamiento nos haga ser conscientes de lo que hay que valorar realmente y que no se nos olvide aunque pase le tiempo, que es lo que pretendo con mi viaje, esto es, que no olvidemos nunca lo que nos hizo ser lo que somos, seres que miran el mundo con ojos de niño. Un fuerte abrazo amiga y cuídate mucho, que tenemos que seguir viajando juntas en el tiempo.
Gracias Lucía nuevamente!!!! Felicidades por lo que llevan adelante!!!
¡Muy buen post! Yo me críe en Valladolid. He tenido unos padres con inquietudes culturales y desde pequeña me acercaron a la cultura (bibliotecas, museos, excursiones etc). A pesar de ser hija única, no puedo decir que sintiera la presencia de un hermano o que me sintiera sola. Y aunque la sociedad no es la misma que hace 30 años, creo que me inculcaron unos valores y principios que han sido muy esenciales en mi vida y en mi formación como maestra. Mil gracias por tu aportación.
¡Muchísimas gracias Sonia Vega por tus palabras! Me alegro muchísimo de que hayas tenido una infancia maravillosa y que tengas esos valores que estoy segura de que inculcarás a tus alumnos y alumnas en tu gran labor como maestra. ¡Un fuerte abrazo!
Qué bonitos recuerdos. ¡Parece como si nos hubiésemos criado en la misma familia!
Me siento feliz de haber vivido aquellos tiempos y manterner también tan bonitos recuerdos. Un placer leer a Lucía.
Muchísimas gracias Esperanza Clímaco por tus palabras. Me alegro de que compartamos similares recuerdos y tantos momentos felices vividos. Un abrazo